Salinas de Añana
Las eras de sal de Salinas de Añana, con sus terrazas
superpuestas, componen un conjunto singular que dotan al pueblo
de una personalidad única. Se cree que la extracción
de la sal sigue el sistema usado desde época romana:
evaporación de las aguas del río Muera, que se
canalizan hacia las eras aprovechando el desnivel del terreno.
Arquitectura religiosa y civil completa el conjunto que aporta
a la villa un aspecto señorial.
Las cuevas artificiales de Corro
y la ermita de Lantarón
Dos hitos marcan de forma especial los testimonios artísticos
del periódo prerrománico-románico: los
inicios de la evangelización, en la Edad Media, y el
paso de los peregrinos jacobeos. Del primero, quedan los núcleos
de vida eremita en cuevas artificiales, como las Corro...
Del segundo quedan ermitas como la protorrománica de
San Martín de Lantarón (Sobrón).
Nuestra Sra de la Asunción, en
Tuesta
La ermita de Nuestra Señora de la Asución, en
la localidad alavesa de Tuesta (monumento histórico desde
1.962), destaca con siete arquivoltas bellamente labradas que
ofrecen toda una amplia variedad de temas geométricos,
vegetales, animalistas y humanos en su portada. También
destaca un magnífico friso como remate. Presenta características
del románico avanzado con notas protogóticas.
Fue construida en la Edad Media, en el siglo XIII. Por
su valor artístico, destaca el retablo mayor renacentista
de finales del XVI, dorado entre 1.650-1.670, que ha sido desplazado
de la cabecera a una capilla lateral. Otro de los elementos
artísticos importantes es la pila bautismal, medieval.
La torre de
los Varona
La Torre-Palacio de los Varona (Villanañe), se presenta
como el conjunto fortificado mejor conservado de Álava.
Este complejo arquitectónico del linaje de los Varona
presenta un marcado carácter militar, mostrando la mayoría
de los elementos defensivos de las fortificaciones medievales.
Está formado por una torre (s. XIV-XV) con construcciones
para la vigilancia de la guardia (garitones) y troneras (aberturas
para disparar cañones). La cubierta es a cuatro aguas,
cuyos aleros cubren la zona almendrada. Le acompaña un
palacio sin elementos defensivos.
El nacimiento del Nervión,
un salto de agua de 270 metros
El venero del Nervión surge entre las hayas de los bosques
de la sierra de Gibijo, cerca del puerto de Orduña. Agitado
y salvaje se desliza por el desfiladero de Delika recorriendo
la provincia de Vizcaya en busca del mar. Para salvar el tremendo
escalón formado por los muros calcáreos de la
sierra, en los meses de lluvias, el río Nervión
forma un espectacular salto de agua de 270 metros de altura.
El salto del Nervión se puede contemplar cómodamente
desde un sobrecogedor mirador situado en la parte alta de la
cascada