El 21 de diciembre de 804, el obispo Juan
funda Valpuesta. Ahora, 1200 años después, la
Federación Vallis Posita, que agrupa a las Asociaciones
Culturales de Amigos de Valpuesta y Valdegovía, presenta
un programa de celebración del MCC Aniversario de la
fundación de la localidad.
Muchas cosas tiene que celebrar Valpuesta,
aunque los miembros de la Federación saben que también
tienen mucho trabajo por delante. El abandono Institucional,
principalmente por parte del Ayuntamiento de Berberana (al
que pertenece Valpuesta), hacen que el pueblo presente cierto
estado de abandono. La colegiata, una de las joyas de la arquitectura
y la historia de Castilla y León, amenaza ruina.
Y eso que la importancia del edificio
queda clara con tan sólo leer el estudio filológico
que demuestra que los Cartularios valpostanos muestran los
primeros rasgos conocidos de la lengua castellana, anteriores
inclusive a los de San Millán de la Cogolla.
La importancia
de Valpuesta
La importancia histórica de Valpuesta
nace en el año 804, cuando se fundó el Obispado
y el Monasterio. Los documentos que han servido a los historiadores
y lingüístas para afirmar que es el origen del
castellano son dos becerros o recopilaciones de documentos,
copiados en el siglo XI y en el XIII.
El Becerro gótico está
escrito en minúscula visigótica y el resto en
letra carolíngia o minúscula francesa; y el
Becerro Galicano, en minúscula francesa o carolina.
Lo que fuera Obispado y colegiata de canónigos, se
ha convertido en iglesia parroquial, pero su majestuosidad
y belleza están escondidas tras fuertes humedades.
El templo cuenta con vestigios de las
primeras construcciones románicas. el claustro presenta
formas góticas de los siglos XIV y XV. La iglesia,
de una sola nave, se cubre con bóvedas de crucería
también gótica. Las vidrieras de la cabecera
aparecen del vidriero flamenco Arnao d eFlandes y, según
el PSOE, "son de tanta entidad y calidad que las de la
Cartuja de Miraflores o de la capilla de los Condestables".