14 de octubre de 2004 Los
Cartularios de Valpuesta indican que las primeras anotaciones en romance son anteriores
al siglo X
El más
antiguo demuestra que ya hay expresiones en castellano en el año 804 EUROPA
PRESS/SORIA
Los Cartularios de Valpuesta, descubiertos
en el monasterio de Alegoría, en Burgos, y presentados ayer en el Congreso
Internacional sobre los Orígenes del Castellano que se desarrolla en la
localidad soriana de El Burgo de Osma, indican que las primeras anotaciones en
romance son anteriores al siglo X.
Antonio
Pardo, alcalde de El Burgo, saluda a González Ollé, en presencia
de Gonzalo Santonja. / W. GARCÍA-EFE
Gonzalo
Santonja, director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, que
organiza el congreso, explicó que el cartulario más antiguo de los
dos presentados, correspondiente al gótico, indica que ya hay expresiones
de romance en el año 804. No obstante, aseguró, esto no significa
que otros textos hallados sobre el origen del castellano deban quedar «en
segundo término».
Se refirió a las
Glosas Emilianenses (de San Millán de la Cogolla) y las Silenses (de Santo
Domingo de Silos), afirmando que «nada que tenga que ver con nuestra lengua
debe ser relegado y el hecho de que se editen los Cartularios de Valpuesta, que
son anteriores, da mayor profundidad a nuestra lengua», aclaró Santonja
en el congreso, que se celebrará hasta el viernes.
Estudio
detallado
El congreso, que abrió Fernando
González Ollé, catedrático de la Universidad de Navarra,
pretende acercarse al nacimiento del romance escrito, a través de un estudio
detallado de las colecciones medievales que se encuentran al alcance de los especialistas.
De hecho, en la sesión de tarde también se habló de las pizarras
visigóticas de protorromance, correspondientes al siglo VII.
Santonja
destacó que «la lengua nace cuando una comunidad tiene interés
de comunicarse, por lo que resulta absurdo decir que nació aquí
o allí. La lengua pertenece a los hablantes». Según el director
del Instituto, el castellano cumplió funciones de comunicación que
el latín estaba dejando de realizar. Puso como ejemplo el medio millón
de hablantes castellanos en América que acabaron «aniquilando lenguas
locales, sin ningún apoyo institucional». Algo que, añadió,
está ocurriendo también ahora. «El castellano se está
imponiendo a otras lenguas en América, lo que muestra su supervivencia
y expansión por un sistema vocálico muy sencillo y flexible».