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El pasado sábado, 11 de junio de 2005,
se presentaron en el pabellón del Instituto Castellano y Leonés
de la Lengua tres documentos relacionados con Los Orígenes del
Español, entre los que estaba el trabajo de José Manuel
Ruiz Asencio sobre el Becerro Gótico de Valpuesta (fol. 73v).
Ruiz Asencio,
durante su exposición en Madrid.
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El evento estuvo organizado por el Instituto
Castellano y Leonés de la Lengua y la presentación fue llevada
a cabo por su director general, D. Gonzalo Santonja Gómez-Agero.
En el coloquio que tuvo lugar en Madrid, moderado
por Antonio Álvarez Tejedor (Universidad de Burgos), tomaron parte
Isabel Velázquez Soriano (Universidad Complutense de Madrid - Pizarras
visigodas - "Una relación de quesos"), José R.
Morala (Universidad de León Nodicia de Kesos" hacia
980) y el mencionado José Manuel Ruiz Asencio (Universidad de Valladolid):
Respecto a Valpuesta, el insigne paleógrafo Ruiz Asencio, adelantó
que el próximo mes de diciembre se publicará el estudio
paleográfico y documental de los Cartularios de Valpuesta.
Este estudio, llevado a cabo por la Universidad
castellano, está resultando de extrema complejidad, según
Ruiz Asencio, ya que en el scriptorium valpostano se han detectado más
de 30 amanuenses en sus múltiples documentos.
El catedrático y su equipo han detectado
los tres documentos "retocados" ya conocidos y también
ha confirmado que la fecha del MCC aniversario (aunque está "retocada"
para certificar la antigüedad en un momento en que el obispado desaparecía)
es la del año 807 y no el 804, como hasta la fecha constaba.
Ruiz Asencio calificó de riquísimo
el contenido documental y paleográfico del Cartulario y su importancia
para conocer en profundidad los orígenes de Castilla y su lengua.
Respecto al Becerro Gótico de Valpuesta,
fol. 73v, D. José Manuel Ruiz Asencio comentó lo siguiente:
Está conservado en el Archivo Histórico
Nacional de Madrid (Códices, 1166B), el Becerro Gótico de
Valpuesta es el cartulario o códice más antiguo que se conoce
del Reino de Castilla León, pues algunas de sus partes se
remontan al siglo X.
El manuscrito continuó- está
formado por la reunión de cinco distintos libros o cuadernos, que
tenían vida independiente, a los que fueron añadiendo, a
veces aprovechando espacios en blanco, nuevos documentos hasta fines del
siglo XII.
Un momento
del coloquio.
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Asencio remarcó que de la complejidad
del códice puede ser indicativo el hecho de que, sin contar las
manos galicanas o francesas, las góticas, es decir, las que escriben
en visigótica, que intervienen en los 113 folios alcanzan el número
de 32. Contiene el Becerro 178 documentos (donaciones, ventas, permutas,
testamentos, etc.) de la antigua diócesis de Valpuesta (Burgos),
creada en los comienzos del siglo IX y que fue absorbida por el obispado
burgalés poco antes de 1088, en un proceso, propiciado por el rey
Alfonso VI, de restauración de las anteriores sedes visigodas.
La Iglesia de Santa María de Valpuesta fue transformada entonces
en Colegiata dependiente del obispado de Burgos.
Según el magistrado castellano, la importancia del Becerro
Gótico se acrecienta no sólo por la antigüedad de sus
documentos sino porque es muy escasa la documentación conservada
de la época altomedieval en el solar de la primitiva Castilla.
A principios del siglo XX, un investigador francés, L. Barrau-Dihigo,
editó la documentación visigótica y desde entonces
sus datos han sido utilizados con profusión por los estudiosos.
En tiempos más recientes, los historiadores de la lengua han encontrado
en los folios del cartulario un precioso filón de información
para el estudio del nacimiento de la lengua romance castellana.
El folio elegido (fol 73v.) es tal vez
el más famosos del cartulario. Contiene el inicio de la llamada
carta fundacional del obispado de Valpuesta (año 807 y no 804,
como se ha creído hasta ahora), en la que el obispo Juan dona a
la comunidad de clérigos de Santa María todos los bienes
que él había adquirido. Pero antes de llegar a esta donación,
cuenta cómo, por orden del rey Alfonso II de Asturias, reconstruyó
la abandonada iglesia y ocupó mediante presuras tierras sin propietarios
que sirvieron para constituir el patrimonio inicial de la institución.
La crítica diplomática califica
sin excepción de falso al documento, pero acepta sin grandes reservas
la existencia del obispo Juan y las circunstancias que se narran en la
creación del obispado, por ser un proceso que se reiteró
a lo largo del siglo IX. El copista que transcribe el documento intentó
conferir a su letra cierto arcaísmo, tomando como modelo un tipo
de escritura que situamos en el siglo X pero añadiendo grafías
de épocas muy anteriores, como la g semiuncial en forma
de z caída, que dejaron de usarse en España en el
siglo VIII. Tal vez la causa de la falsificación fue contribuir
a la continuidad del obispado resaltando su larga existencia, cuando en
la segunda mitad del siglo XI las políticas regias se inclinaron
por su desaparición, anexionándolo primero al de Nájera
Calahorra (entonces Reino de Pamplona) o ya definitivamente al
de Burgos.
Publicado en Beltenebros Minor. Avances, 3.
Los Orígenes del Español (Tres documentos) ©
Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua ISBN:
84-934365-3-4. Dep. Legal: SG-103/2005
Entre el público asistente al evento
pudimos saludar a D. José Antonio Fernández Flórez
(catedrático de Ciencias y Técnicas Historiográficas
por la Universidad de Burgos) y su esposa Dª Marta Herrero de la
Fuente (profesora titular de la Universidad de Valladolid) quienes están
trabajando conjuntamente en el tomo segundo (1109-1300) de la Documentación
del monasterio de Santa María de Otero de Las Dueñas (León);
también asistieron Nicolás Dulanto Sarralde (periodista
y escritor vinculado con la zona de Valpuesta); José Manuel Ruiz
de Loizaga (hermano y colaborador del P. Saturnino Ruiz de Loizaga, investigador
del Archivo Vaticano) y una representación de la Asociación
de Amigos de Valpuesta encabezada por su Presidente D. Paco Blanco, además
de numeroso público.
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