VALPUESTA: COMENTARIO A LOS CONTENIDOS SOBRE ESTA VILLA EN EL CATASTRO
DE LA ENSENADA (Año 1.753).
Confernecia de Manuel López
Rojo en el Salón Multiusos de Valpuesta, 11 de marzo de 2006.
López Rojo,
minutos antes de ofrecer la conferencia en Valpuesta.
El Catastro del Marqués de
la Ensenada
La villa en el Catastro
Valpuesta en el siglo XVIII
Valpuesta a mediados del siglo XIX
Aspectos religiosos de Valpuesta
Otros aspectos
En primer lugar agradezco a los
que a pesar de las inclemencias del tiempo os habéis acercado
a esta villa, plena de historia y enriquecida por el pluralismo
de su situación geográfica. Mi agradecimiento va dirigido
especialmente a los villarcayeses que al frente de D. Francisco
López Huidobro, presidente de la Asociación de “Amigos
de Villarcayo y de Merindad de Castilla la Vieja” y del ex
-alcalde D. Severiano Villanueva Báscones, veterinario y
gran artífice de la fusión de la villa y Merindad,
han tenido la amabilidad de desplazarse desde aquélla.
1.-
EL CATASTRO DE LA ENSENADA
Después de más
de 250 años transcurridos desde su realización, nos
produce asombro y reconocimiento hacia una de las empresas hacendísticas
de mayor dimensión. En apenas siete años, el Ministro
de Hacienda del rey Fernando VI, D. Zenón de Somodevilla,
Marqués de la Ensenada, reunió una información
ingente de vasallos, bienes, rentas, derechos y privilegios.
El Real Decreto de 10 de octubre
de 1749 puso en marcha EL CATASTRO DE LA ENSENADA. “Magna
averiguación fiscal para alivio de los Vasallos y mejor conocimiento
de los Reinos ( 1749 -1756)”.
Tuvo por finalidad: “sustituir
a todos los impuestos sobre rentas fijas y posesiones, producción
de frutos, bellotas, molinos, casas, ganados y fincas rústicas
y urbanas”.
El Rey Fernando VI encomendó
a Don Zenón de Somodevilla, hijo de hidalgo riojano pero
Marqués por los servicios prestados en las conquistas de
Nápoles y Sicilia, al que luego sería Carlos III.
Nacido 1702 en Hervías
(La Rioja), participó en las expediciones de Orán
(1732) y Nápoles ( 1733), y fue luego Ministro o Secretario
de Guerra y Marina, Hacienda e Indias. Acabó víctima
de las intrigas palaciegas en el destierro, falleciendo en Medina
del Campo en 1781, después de haber servido a tres monarcas.
Hemos de hacer notar que las
provincias vascas, por gozar del privilegio de sus Fueros, quedaron
al margen de este Real Decreto y por ellos nos vemos privados de
los incalculables datos históricos y sobre todo económicos.
También advertimos que
se trata de datos de tipo fiscal, por lo que estarán contabilizados
a la “baja”.