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La Federación Vallis-Posita, en camino
de convertirse en la Fundación Valpuesta, cuna del castellano,
mantuvo el sábado, día 14 de mayo, un encuentro público
con destacados miembros de la Fundación Catedral Santa María
Katedrala de Vitoria.
Más de un centenar de oyentes quedaron
realmente emocionados ante la lección magistral ofrecida por Gonzalo
Arroita, director gerente y Carlos Rodríguez de Diego, secretario
de la fundación alavesa.
Desde luego, en Vitoria se pueden sentir amigos
para siempre de la Federación Vallis-Posita.
Gonzalo
Arroita, con Paco Blanco y Lorenzo Flores.
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Tras casi dos horas de planteamiento y debate,
las principales conclusiones que se pudieron extraer del acto fueron:
- "Valpuesta, con el tema de la lengua,
y con su ubicación dentro de un paraje privilegiado, tiene un
potencial enorme".
- "Las instituciones tienen que darse
cuenta de que estos proyectos, la Fundación Catedral Santa María
o la Fundación Valpuesta, son rentables. El estudio de rentabilidad
realizado para nosotros por una gestoria de primer nivel concluye que
cada euro invertido en la Catedral de Santa María ha revertido
un beneficio de cuatro o cinco euros en el producto interior bruto de
Álava".
- "Las instituciones tienen que vivir
el proyecto, que involucrarse. Si no se dan cuenta de los beneficios
que supondría los trabajos que quiere desarrollar esta fundación
en Valpuesta, mal andamos".
- "La primera labor, yo creo, debería
ser la elaboración de un plan director que determine las actuaciones
que hay que llevar a cabo, el modo de afrontarlas, el coste y los plazos.
Un plan director que suponga un planteamiento previo extremadamente
exhaustivo y que delimite cualquier actuación que vaya a realizarse
en el futuro. Ningún médico operaría a un paciente
del corazón sin conocer su historial médico. Aquí
pasa lo mismo".
- "Para que todo pueda salir adelante,
las instituciones deben apoyar un proyecto a corto plazo, a tres años,
en el que se elaboraría este plan director".
- "Al de cuatro años de comenzar
con el proyecto de la catedral vieja de Vitoria, las instituciones no
sólo recuperaban parte del dinero que invertían, sino
que por temas fiscales y de otro tipo, recuperaban más dinero
del que ponían".
- "Los beneficios de las tareas realizadas
en la Catedral Santa María de Vitoria son múltiples, a
nivel económico, social, cultural, científico, simbólico,
de regeneración del entorno, etc. Con los trabajos realizados
hemos convertido un recurso pasivo, como era la catedral, en múltiples
recursos activos".
La Fundación Catedral Santa María
Katedrala comenzó a trabajar poco después de que, en
el año 1994 la Catedral Vieja de Vitoria se cerrara al público.
Su pésimo estado obligó a impedir
la entrada a debotos y visitantes, ante el riesgo de accidentes.

Colegiata de Valpuesta
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Durante el año 1996 comenzó a
elaborarse el plan director, tras un arduo debate sobre el futuro de uno
de los emblemas arquitectónicos de Vitoria-Gasteiz.
Este plan director estuvo terminado durante
1998, estableciendo un diagnóstico certero sobre los males que
acuciaban a la catedral, un diagnóstico certero y el tratamiento
a aplicar para su restauración.
Este 'tratamiento' se iba a llevar a cabo durante
una década e iba a tener un coste de 24 millones de euros. Era
"un paciente con muchos problemas", según señala
Rodriguez de Diego.
Hoy en día, la catedral es visitada por
miles de personas que la pueden encontrar abierta todos los días
del año. Algunos días hasta durante 12 horas.
Uno de los éxitos del apoyo popular recibido
es la política de "abierto por obras" llevada a cabo
por la Fundación Santa María. Los visitantes pueden observar
a ingenieros, arquitectos, científicos... de primer nivel mundial
trabajando mientras ellos se encuentran de visita. Esta forma de trabajar
ha sido ya copiada en las tareas de rehabilitación de múltiples
edificios en el mundo.
Interior
de la Catedral Santa María de Valpuesta. / César
San Millán
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Las tareas no han pasado tampoco desapercibidas
para personalidades del mundo de la cultura como Ken Follet -quien se
está ambientando en la catedral alavesa para elaborar la segunda
parte de su obra maestra: Los pilares de la tierra-, Mario Vargas Llosa,
Paulo Coelho -que también basa su último libro en la catedral
gasteiztarra-, y un largo etcétera.
La Asociación Cultural de Amigos de
Valpuesta está dando sus primeros pasos como fundación,
con el objetivo de sacar adelante la Colegiata. Hacerlo tan bien como
sus colegas vitorianos va a resultar complicado.
Lo primero que desea es convencer a las instituciones
castellanas de lo beneficioso que resultaría para la comunidad
sacar adelante la que probablemente sea la verdadera cuna del castellano
escrito.
Con amigos como Gonzalo Arroita y Carlos Rodríguez
de Diego, y apoyos como el de la Fundación Catedral Santa María
Katedrala, sin duda, todo será más fácil.
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